Fiestas, reuniones de amigos, de familia (las peores de todos los posibles encuentros de esta época), cenas por obligación y por placer. Y ropa de fiesta. Parece que a medida que se va acercando el día 31 va aumentando el volumen de ropa de fiesta, de hecho, y nunca pensé que lo diría, me estoy empezando a cansar de las lentejuelas de tantas que he visto en los dos últimos días.
El hecho es que para los universitarios las clases ya han terminado, y Dunia y yo terminamos este viernes de fiesta con unas pocas de mis compañeras de la facultad. Así que,
para eclipsar a todas esas zorras aprovechando que en esta época se permite un estilo más festivo, saqué mis fotos de inspiración "más arregladas" y me dispuse a salir con mi propia versión de traje.
Tanto la americana, que pertenece a un traje de Asos que compré hace un año, como los pantalones de Zara han sido cogidos de largo un total de dos veces...hasta encontrar la largura que considero perfecta y hace que me encanten estas dos prendas las pocas veces que me las pongo. Mención especial a las gafas marrones estilo Clubmaster y al alfiler de la corbata detrás de los que he estado años y que he conseguido hace escasos días gracias a Asos.
Y para terminar, más tobillos al aire: