No voy a entrar aquí en detalles. No me interesa dar publicidad a pijas insustanciales y prepotentes, personas que no se aclaran con lo que dicen aun diciéndolo, gente que no sabe separar ideas o simplemente troglodíticas con mentes llenas de prejuicios dejando poco espacio a las ideas. Porque de todo esto me he topado esta semana.
Pero no, vamos a hablar de algo más productivo. El alcohol, esperemos que me mate las suficientes neuronas para que se me olvide lo citado en el párrafo anterior, y de su consecuencia lógica por exceso: la resaca. Porque las siguientes fotos están hechas con dolor de cabeza, gracias Tiempo por estos días tan soleados.
Y estas de hoy.
Y para terminar música, que es otra manera de sacar mierdas de la cabeza. Y a mis compañeras de la facultad, si me leéis, tened presente que dentro de poco os toca emborracharos conmigo (si, va por vosotras: Sara, E, Bea y Pollito).

































