Una vez hecha esta aclaración inicial pasemos a determinar el esquema del post. Esta primera parte tendrá como protagonista mi vieja beisbolera, que me regaló Dunia hace ya años, en tres opciones diferentes que me he puesto hasta la saciedad. Cada una ha tenido su momento.
Lunes por la mañana de una semana cualquiera. Aun con la sensación de que este fin de semana ha tenido menos días de lo habitual, lo primordial es parecer que no vas arreglado, por mucho que delante del armario estuvieras media hora.
Jueves por la noche. Te vas de vinos y sabes que vas a ir al lado de tu amiga, la superpija, que por mucho que diga que se pone cualquier "trapito" te aparecerá con taconazo de aguja y ese tipo de vestido corto pero con mucho volumen que ahora se dedica a hacer Zara.
Sábado por la noche. Te vas de copas. Sabes que va a hacer calor, va a haber poca luz y tu vas a estar más pendiente de tu copa y de bailar que de lo que te rodea. Acudes a tus básicos de finde: camiseta, vaqueros y un calzado que te mantenga lo más alejado posible del suelo encharcado del baño.

También una foto de lo que estuvimos haciendo mi madre y yo ayer por la tarde: bollos de cardamomo (la receta aquí).





















































