Esta ha sido una semana...digamos, que estresante, no mucho pero si lo suficiente.
Entre un trabajo que tuve que entregar ayer, y que he apurado al último momento,que salia con mis compañeras de la facultad este viernes y que ha estado lloviendo he tenido una semana completita. Porque una cosa es hacer un trabajo, otra que cuando quieras descansar tengas que cargar con un paraguas...pero soportar a tus amigas más de una hora seguida ¡y borrachas! era algo que me daba mucho miedo. Pero al final todo fue bien: ya entregue el trabajo, la lluvia me permitió hacerme las fotos que pondré después y la noche con mis amigas fue larga y divertida.
Antes de pasar a las fotos de este post adelantaré que en el siguiente post sacaré las cinco posibles alternativas de ropa que estuve planteando ponerme este viernes, que no esta nada mal teniendo en cuenta que no sabia que hacer conmigo mismo hasta casi el último momento .
Un poco de música para meternos en materia.
Y ahora las fotos, la culpa se la debo echar a una peli de los años setenta que vi el día antes y que hizo que en las 24 horas siguientes solo pudiera pensar en camisas de cachemir, gabardinas, botas y pantalones de talle alto. Mas o menos esto:




































